
Ayer, en el hospital de día al que acudo a terapias, caì o me hicieron caer en que, grosso modo, se ha hablado de todos de todos los temas habidos y por haber.
¿Por ese motivo vamos a dejar de escribir o de decir lo que pensamos sobre el amor, la amistad, la fidelidad, la justicia o tantas y tantas otras cosas que tejen los hilos de nuestras vidas? ¿ Sòlo porque se nos han adelantado otras personas?
Todos,tù y tù y tù y aquel y el otro y el de màs allí y Maroto, el de la moto… Todos tenemos una voz. Démosle cancha. No perdemos nada y el mundo seguro que se enriquece.
Hasta mañana, si Dios quiere. A ser felices.



