Reflexiones

…Y es que es la verdad.

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“El dolor mental es menos dramático que el dolor físico, pero es más común y también más difícil de soportar” -C. S. Lewis.


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2 Comentarios

  • Manuel Castellanos Plaza

    Pues sí, porque el dolor físico tiene tratamientos varios que lo curan. Pero el dolor mental…, ¡ay, el dolor mental!

    Un cordial saludo.
    Manuel Castellanos Plaza.

  • Manuel Castellanos Plaza

    ¡Ah, no había reparado! Estoy en desacuerdo con C.S.Lewis, pues todo dolor(físico o mental) es dramático. La diferencia estriba en que el primero es visible casi siempre; el segundo es invisible; solo lo ve quien lo padece; su alma se rompe, se disocia, y en muchos casos su poseedor se aleja de la realidad, creando su propio mundo, un mundo mágico que actúa como bálsamo frente a los dolores que causa el mundo real. Yo creé uno de esos mundos: ¡oh, mi mundo mágico, una colosal construcción que le confería sentido a mi vida! Mi mundo mágico, mientras pude controlarlo, me aislaba del dolor aunque lo padeciese; gracias a mi mundo mágico negaba que yo tuviese TOC; “yo no estoy loco”, decía a mi familia y al primer psiquiatra que me vio. Y él respondió: “Si este chico no reconoce que le sucede algo, no le puedo ayudar”. Estuve dos años negando la enfermedad que ya había emergido a los 15 años, suficiente tiempo para que se complicasen las obsesiones y los ritos se sofisticasen. Fue a los 18 años cuando, tras haber tenido que ingresar por un intento de suicidio, hallándome en mi habitación estudiando, llegué a un momento en el que esos ritos, que tanto placer me producían neutralizando el dolor de las obsesiones, se volvieron insoportables, me agoté por primera vez y vi el peligro que suponían para mí. Salí llorando desesperadamente de mi habitación y le dije a mi madre: “quiero ir a un psiquiatra”. A partir de ese momento comenzaron las psicoterapias y psicofarmacologías…, hasta este momento en el que te escribo.
    Pues sí, el dolor mental es, al menos para mí, más dramático. Prefiero tener gripe, pues sé que existe una vacuna contra su virus y tratamiento farmacológico para su curación. Pero el TOC, ¿cuándo habrá un fármaco nuevo que atenúe los efectos de este monstruo que mi mente creó? Estamos funcionando con un medicamento, la clomipramina(Anafranil, su nombre comercial), combinada con otros medicamentos. Y la estimulación cerebral profunda(ECP), si bien ha mejorado los síntomas de algunos que se han sometido a esa operación, y afirman que tienen menos obsesiones y que los electrodos instalados en la cabeza ayudan a que su sufrimiento disminuya considerablemente, no es eficaz en todos los enfermos de TOC: he preguntado a algunos expertos y no advierto consenso acerca de su eficacia; por lo tanto, la descarto.
    En fin, Fátima, necesitaba hablar, y sé que tú sabes escuchar.
    Un cordial saludo.

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