Reflexiones

¿Qué es la salud mental?

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No hace falta que te explique, papá,qué es la salud mental. A ti,no, y seguramente a mucha gente, tampoco. Pero lamentablemente la salud mental se ha convertido en el tópico de moda, ése al que recurre mucha gente cuando quiere hablar de algo que lo haga parecer súpermegaloquesea.

En muy pocas palabras, basado en mi experiencia, la salud mental es aquello de lo que hablan los enteradillos de la vida mientras los enfermos mentales pasan por su lado y seguramente ni los miran.

¿Y por qué ni nos miran? Pues porque si tienes alguna enfermedad mental es porque o no miras el lado alegre de la vida o pretendes que te lo den todo hecho o eres un vago, un blando que no sabe afrontar los golpes que nos trae el mero hecho de existir. Cualquier enteradillo, eso sí, con muy buena intención (de buenas intenciones está empedrado el Infierno) tiene la receta para sacarte del Averno anímico en que vives. Lo más curioso del caso, papá, es que quien tiene las mejores recetas es precisamente quien tiene lo que viene siendo una vida de mierda. Sí, de mierda, es exactamente lo que quiero decir. Aquella persona que vista,como en una radiografía, debiera corregir un montón de cosas de su vida, de su personalidad, de su carácter, antes de dar lecciones a nadie, pero, claro, dar lecciones es gratis y además nos hace sentir que estamos aportando nuestro granito de arena a ese inmenso experimento que es LA VIDA. Y alguna gente se hincha como un pavo creyendo que así hace algo importante que por unos segundos le distrae del barrizal moral o personal en que flota.

Digamos, entre tú y yo, papá,que si me importaran más personas de las que me importan DE VERDAD, me tomaría la molestia de seguir hablándole a una pared para explicar las cosas, pero como he aprendido que a la gente, en abstracto, le importa poco o nada más allá de su ombligo, el que quiera coger peces que se moje el kukusklan,que decía el cuplé de Olga Ramos.

A día de hoy si alguien no me entiende o no sabe por qué hago o por qué no hago o por qué me encierro en mí misma o por qué no soporto a la gente de casi ninguna de las maneras, pues que se invente una razón, que a mí me da lo mismo. Cualquier razón que puedan darse para quedarse tranquilos me es tan indiferente que seguramente, por mi mala memoria, tarde cero coma en olvidárseme.

Que sí,que es muy triste llegar a este punto con 49 años recién cumplidos, pero es que una ya se cansa y evalúa si merece la pena gastar la nula energía que tiene en hablarle a las paredes con forma de humanos que te preguntan,que te dicen que es que no aparentas lo que eres,que si se te ve muy normalita…Así que una servidora de Dios y usted ha optado por el camino del silencio y si alguien quiere saber de qué va todo esto de la salud mental, fuera de frases publicitarias de campaña electoral, que busque,que indague, pero que no me dé la tabarra preguntando cosas que se ve muy a las claras que les traen al pairo.

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