Reflexiones

¡Loca!

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A lo largo de mi vida , desde los once años, he escuchado denominaciones muy poco caritativas hacia mí, en tanto que enferma de diversas patologías mentales. Desde “loca”, con once años, de labios de mi madre cuando descubrió mi comportamiento TOC, hasta “drogadicta”, de labios de mi supuesta mejor amiga, cuando el psiquiatra me subió la dosis de un medicamento a raíz de la muerte de mi madre, que ocurrió un año y 9 días después de la de mi padre, en un intento de mantenerme viva, porque llegó a un punto de no saber si me vería en la consulta de la semana siguiente. Sí, no me tomé con demasiada deportividad y sentido del humor la muerte de mi padre, de cáncer, y la de mi madre, de miocarditis dilatada, a la que me encontré muerta en la cama. Tampoco pude entender que era ley de vida, ni me lo tomé con filosofía…

Si hay un momento en la vida en que ves la cara real de mucha gente es sin duda cuando te vienen las desgracias encima,y hay espamtada general, y que me cayeran las dos muertes tan cercanas me llevó a un punto cercano al suicidio del que sólo me libró el miedo a que Dios no me dejara reunirme con mi padre, porque por alguna razón mi mente me impuso la idea de que si me suicidaba Dios me mandaría al infierno. Mi desesperación era atroz, era una especie de no-vida muy incapacitante, un no entender que me estaba matando por dentro…

En fin,que me desvío, pero era necesario decirlo. 

Ni somos locos, ni estamos tarados, ni somos anormales en el sentido despectivo  que se le da a la palabra anormal. Si por a (alfa privativa)-normal entendemos aquél que no es normal (es decir, el normal no tiene un DIAGNOSTICO de alguna enfermedad mental), sí, somos anormales. Si por anormal entendemos una persona que no puede hacer una vida como los demás, sí, lo somos. Hablo en general sin entrar en consideracion morales o éticas porque mi idea no es transmitir que somos seres angelicales por el hecho de tener alguna patología mental, sino que jugamos con cartas malas, muy malas. Pero son las que nos han tocado y hay que jugar con ellas.

¿Por qué se nos llama locos o tarados o retrasados o anormales? ¿Por qué a un parapléjico no se le llama inútil o incapaz ( en el sentido despectivo)? ¿Por qué a un diabético no le llamamos “El Jeringas” en tono despectivo? Seguramente porque lo que vemos en el plano físico lo vemos claramente. Pero el enfermo mental, el tonto, el tarado, tiene que demostrar que no puede o puede a costa de mucho esfuerzo todos los días, porque a veces la gente es tan cruel, tan sin empatía y ,por qué no decirlo, tan hija de puta,que en el momento en que no te pones a pegar alaridos, o no descuidas tu higiene durante semanas, porque intentas hacer una vida lo más normal posible, ya creen que si no lo haces todo es porque no te la la real y santa gana.

Es decir, yo, personal normal, me creo con el derecho a decirte a ti, depresivo o esquizofrénico o bipolar o borderline, lo que tienes que hacer porque no veo tu alma ni tu psique, por lo que yo, emporio de sabiduría y caridad, me considero autorizado para cuestionar tus problemas y decidir que , como me dijo mi ex unos meses antes de romper ,”tú lo que quieres es vivir del Estado sin dar golpe”, en mi primera depresión,en la que estuve año y medio de baja laboral y que antecedió a otro año y medio de baja laboral cuando, unos meses más tarde, volví a trabajar. 

Claro que hay personas que tienen familia, o amigos, que los comprenden y les ayudan, pero salvo en películas americanas, niños queridos, os informo de que en la vida real eso no es así. Por regla general el diferente está ESTIGMATIZADO. Sí, sí, queridos: ESTIGMATIZADO.

Y siempre está el experto en Medicina,que generalmente se ha licenciado por correspondencia,que te intenta hacer entender que debes usar la dosis mínima de medicinas (sean éstas tranqulizantes, antidepresivos, antipsicóticos, etc)…Mi parte favorita es cuando terminan de hablar ex cathedra y te dicen que bueno,que ellos lo dicen por tu bien pero que realmente no tienen ni idea,pero que ellos creen que no es bueno tomar tanta medicación. N.B: estos suelen ser los que se niegan a a ir al médico contigo para saber de qué va realmente todo el tema contigo. Es mejor dar consejos de Mr. Wonderful y quedarse tan tranquilo porque ya han cubierto su cuota de buenas acciones del día.

¿Que me expreso de manera poco cordial y como con rabia? Sí, puedo dar esa impresión, pero es que tengo 46 años y llevo 35 años viviendo este tipo de situaciones. Afortunadamente me puedo reír de muchas de esas cosas, por decirlo suavemente, pero he vivido situaciones que no han tenido ni puta gracia ( es que el adjetivo “maldita” no le cuadra), y he ido saliendo de todas, de una forma u otra, y muchas me han pasado factura en diversas maneras.

Y , ojo, que me exprese así no significa que esté bien ni que sea menos borderline que otro que esté todo el día cortándose, o drogándose, o bebiendo, etc. El ser borderline no tiene nada que ver con la inteligencia ni con la cultura. De hecho me considero muy inteligente y con un nivel cultural más que aceptable. No llevo un hilo de baba cayéndome por la comisura de la boca ni abro los ojos desmesuradamente cuando leo  un libro o aprendo algo…No me comporto como Lina Morgan en la película ” La llamaban la Madrina”, cuando hace el timo de la estampita en la estación de Atocha.

Pero soy una persona con el 90% del cuerpo anímico con quemaduras de tercer grado día tras día, día tras día…Y con eso no vive cualquiera…


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