Reflexiones

Detrás de la sonrisa

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Se esconde todo tipo de sentimientos sumamente desagradables , dolorosos e inclementes, de los que nos es muy complicado escapar, por no decir imposible. 

Detrás de un “bien”  a la pregunta  “cómo estás” ,dicho más por cortesía y como interrogación retórica que por un interés real, hay tanto dolor que si te pararas a pensar que te puede pasar a ti o a alguien a quien amas se te pondrían los pelos de punta hasta límites insospechados y podrías tocar con los dedos el aroma inconfundible del vacío y la nada.

Pero no es agradable preguntar a una persona cómo está y que te cuente cómo está realmente, ¿verdad?  Es mejor darle una palmadita en la rodilla y decirle que problemas tenemos todos, que sonría a la vida y que hay personas que están peor que ella…Eso te deja tranquilo y puedes seguir con esa vida tan interesante que se desarrolla entre unicornios y nubes de olor a chicle de fresa ácida.

Pues tengo una noticia para todo aquel que me lea como a la paciente borderline que soy: lo que me pasa a mí y le pasa a un tanto por cien no tan escaso de la población mundial te puede tocar a ti, directa o indirectamente, y puedo asegurar que la sonrisita condescendiente se te va a congelar en el rostro y esos consejitos te van a parecer el peldaño anterior a la falta de empatía propia del sociópata más simplón.

Y es que no me cansaré de repetir, porque hay cosas que tendemos a olvidar, que los problemas mentales nos pueden tocar a todos. Nadie está libre de una depresión, de un trastorno bipolar, de un TLP o un TOC…Y , claro está, que a la enfermedad mental la acompaña el vacío y la falta de compasión y apoyo de la sociedad…Todo eso junto constituye un cóctel Molotov con el que es muy doloroso vivir.

Párate un momento a pensar cómo te sentirías si te sintieras como me siento yo las veinticuatro horas del día comportándome dentro de mis posibilidades como si no me pasara nada…Y si realmente te has puesto en mi piel dime ahora que le sonría a la vida, que a la gente no le gusta la gente que no sonríe…Si aún tienes valor para hacerlo, claro…


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