Reflexiones

¿Cómo afrontar el diagnóstico?

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Las enfermedades físicas y psíquicas tienen un funcionamiento externo muy parecido. Cuando a alguien le diagnostican una enfermedad, sea diabetes, úlcera, hernia,cáncer, etc, intenta saberlo todo, aconsejarse de especialistas, para saber hacia dónde debe encaminar sus pasos. Yo creo que si hay tanta información en internet sobre Medicina es debido a que la gente quiere saber, aunque leer sin entender es muy perjudicial (sobre todo para los que somos hipocondríacos, algo que a mucha gente le da mucha risa pero que no tiene ni puñetera gracia y que nos hace sufrir como cosacos). Somos conscientes de que necesitaremos medicación o dieta o tratamientos que deberemos llevar a rajatabla, algunos de por vida, y parece que lo aceptamos bastante bien. Sabemos que ése es el camino y lo seguimos.
¿Por qué entonces cuando nos diagnostican un padecimiento mental no hacemos lo mismo? ¿Por qué nos guiamos por personas que suelen tener tan poca idea como nosotros a la hora de informarnos? Lo lógico y normal es ir a las fuentes, es decir, a los libros sobre lo que nos pasa (sí, los libros hay que leerlos tantas veces como sea necesario). En esos libros encontraremos una información muy fiable sobre lo que nos pasa (aunque en los referidos al TLP hay algunas inexactitudes en alguno de ellos que a mí me ha sorprendido, básicamente porque el profesional habla desde fuera y quien a veces puede explicar mejor es quien lo padece). El truco del almendruco de que todo consiste en poner de nuestra parte es una mierda de consejo, propio de quien no sabe nada y antes prefiere estar diciendo tonterías que calladito,que se suele estar más guapo.
Los cuatro pilares sobre los que se asienta el tratamiento son la TERAPIA, la MEDICACION , el APRENDER por nuestra cuenta en fuentes fiables y el APOYO externo. Son cuatro puntos que sería deseable que tuviéramos, pero seguramente el cuarto falle estrepitosamente y debamos ceñirnos a los tres primeros y a nuestro propio autoapoyo. Debemos ser muy conscientes de que saber qué es el TLP, cómo cursa, en qué parámetros encajamos, hace que podamos ser nuestro mejor apoyo. Tenemos que conocerlo como si nos lo hubiéramos inventado nosotros. Que sí,que es jodido que a nuestro alrededor nos miren de manera rara o incluso quejándose abiertamente de nuestro comportamiento, pero así es la vida y si la gente se lava las manos con nosotros debemos aceptarlo y continuar nuestro camino. Generalmente, por experiencia mía propia, quien en su día más nos ignoró es quien con el tiempo, aunque pasen años, viene a pedir ayuda…La vida es así de rara…
Dentro de saber cómo es el TLP y cómo funciona hay un punto ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE que es conocernos a nosotros mismos sin hipocresías. Quiero decir con esto que debemos ser capaces de mirarnos al espejo y decirnos primero de nada nuestros puntos débiles. Si somos promiscuos debemos poder reconocernóslo sin fustigarnos por ello pero admitiéndolo como debilidad ( es una característica del TLP). Si nos cuesta ponernos en marcha todos los días debemos poder mirarnos a los ojos en el espejo y reconocer que la voluntad no es nuestro punto fuerte. Si cuando necesitamos ayuda la pedimos haciendo cosas a todas luces inadmisibles, como cortarnos o romper cosas o liarnos a insultar, ídem de lo mismo, sin hipocresías y con TODA LA HONESTIDAD DE QUE SEAMOS CAPACES.  Sólo si nos conocemos lo mejor posible podemos identificar y anticipar crisis y demás contingencias.
Si somos capaces de reconocer nuestros comportamientos patológicos podremos, con ayuda del terapeuta, la medicación, el aprendizaje y nuestra voluntad, hacer que el día a día sea un poco menos invivible.
NO SOMOS CULPABLES DE SER BORDERLINES PERO SÍ DEBEMOS RESPONSABILIZARNOS CADA DIA DE NUESTRA VIDA DE NOSOTROS MISMOS.
Si el día se nos hace largo e invivible podemos usar el truco de los fragmentos de tiempo. Yo durante una temporada tuve que fraccionar el día en intervalos de diez minutos. Cuando las ganas de quitarme la vida, tras morir mi padre y en otras épocas,  se hacían más agudas decidí pensar que durante los próximos días minutos no iba a hacerlo. Como para mí una hora era como toda una vida decidí hacer trozos más sobrellevables. Y de diez fui subiendo a quince, veinte, etc…
Es cierto que hay días que vivirlos es duro y estoy deseando que llegue la noche para perderme en ella, pero como tampoco duermo muy bien muchos días no me queda otra que sacarle lo mejor a las mañanas, sin que mi entorno acuse demasiado mis límites ni mis estados.
UN DIA VIVIDO ES UN DIA QUE EL TLP NO NOS HA GANADO LA PARTIDA.
 

 


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