Reflexiones

Aprender a pedir ayuda

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Cuando te sientas mal pide ayuda.

Cuando veas que la crisis se te viene encima y no sabes cómo afrontarla pide ayuda.

Cuando te sientas solo y el infierno de tu mente esté en plena ebullición pide ayuda.

Cuando creas que la única vía de escape es la muerte PIDE AYUDA.

Que pidas ayuda porque te sientes como si te estuvieran echando aceite hirviendo encima, pero sin el “como”, no te resta valor ni te hace más débil.

Que pidas ayuda te hace más consciente de que no siempre podemos con lo que tenemos encima y aprendes a aceptar tus límites.

Si tu petición no es escuchada no te sientes a llorar tu desdicha, a quejarte de que la gente es mala e insolidaria.  Hazte cargo de que esa vez, y quizás muchas otras, te toca bregar solo. Es lo que hay. Las cosas son como son, no como queremos.

Cada vez que pides ayuda y de una manera u otra sales adelante es una victoria para ti. El superviviente que todos los enfermos mentales llevamos dentro se fortalece con cada crisis afrontada desde la aceptación y los medios correctos.


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Un comentario

  • Manuel Castellanos Plaza

    Así es, Fátima. Somos supervivientes. Y si yo, por ejemplo, sobrevivo a la crisis sanitaria provocada por el maldito coronavirus, tendré más fortaleza aún.
    Enhorabuena por tu reflexión.
    Un cordial saludo.

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