
Mujer altamente funcional de serie de 52 años en constante búsqueda de no sé muy bien qué. En este momento no tengo claro quién soy, aunque tengo bastante cristalino cómo he llegado hasta aquí. Digamos que mi camino es una «noche oscura de la mente» con momentos de destellos de luz que marcan, mal que bien, el camino a seguir para que no me pierda. Mi centro, alrededor del cual gravito, son Jesús y la Virgen María.

