• Reflexiones

    ¡Loca!

    A lo largo de mi vida , desde los once años, he escuchado denominaciones muy poco caritativas hacia mí, en tanto que enferma de diversas patologías mentales. Desde “loca”, con once años, de labios de mi madre cuando descubrió mi comportamiento TOC, hasta “drogadicta”, de labios de mi supuesta mejor amiga, cuando el psiquiatra me subió la dosis de un medicamento a raíz de la muerte de mi madre, que ocurrió un año y 9 días después de la de mi padre, en un intento de mantenerme viva, porque llegó a un punto de no saber si me vería en la consulta de la semana siguiente. Sí, no me tomé…