• Reflexiones

    Sé tu propio pilar

    En pleno siglo XXI veo que todavía a los enfermos mentales se nos mira con cierta curiosidad, como si fuéramos especímenes curiosos de observar pero siempre desde la lejanía. Se dice que qué pena tener un enfermo mental en la familia ( como si fuéramos un cáncer con patas contagioso), pero está claro que si una persona se rompe una pierna la solidaridad es inmediata y si una persona padece una depresión el consejo recurrente es que pongamos de nuestra parte, que sonriamos a la vida y demás gilipuerteces. Y eso, queridos niños, es una enorme y vergonzante infamia. Si una persona se rompe una pierna o la operan tiene…